Sinfonía
para otro mundo
Hartos
de escuchar aquella orquesta, cuyos diferentes instrumentos sonaban al unísono
dictado de una férrea batuta, los espectadores se levantaron de los grilletes
de sus asientos e invadieron el escenario. Al poco tiempo comenzó a sonar una
nueva sinfonía, donde todas las artes se convirtieron en diferentes
instrumentos de una batuta llamada libertad. La capital del oeste
neocapitalista continúa empapelada de pasquines: “Wanted Liberty. FMI”
Texto
de José Román para la Exposición
“Sinfonía
para otro mundo”


